La tierra de Jesús
Palestina es una pequeña e insignificante tierra situada en las costas orientales del mar Mediterráneo. Su importancia se debe a que en ella discurrió la historia del pueblo hebreo y fue el escenario del nacimiento, vida, predicación, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. aquellos tiempos ocupaba un lugar estratégico, siendo paso y encrucijada de caminos de los grandes reinos e imperios de la antigüedad: egipcios, asirios, babilónicos, persas, griegos, romanos...
Lo riega de norte a sur el río Jordán hasta su desembocadura en el mar Muerto, nombre que recibe este peculiar mar que impide la vida animal en sus aguas a causa de su gran salinidad.
Políticamente este país estaba dividido en siete distritos o regiones: Galilea, Traconítide e Iturea al norte, Samaría en el centro, Judea e Idumea al sur, Decápolis y Perea en la parte oriental del río Jordán.
La región donde vivió Jesús era Galilea. Sus habitantes se ocupaban del cultivo de vides, olivos, cereales y de diversos oficios como carniceros, tejedores, pastores, ganaderos, etc. El padre de Jesús tenía un pequeño taller de carpintería. En las orillas del lago de Tiberíades la pesca era el oficio más difundido. Pedro y algunos otros apóstoles, oriundos de Cafarnaum, eran pescadores. Galilea era una de las regiones más ricas de Palestina gracias a sus fértiles llanuras. Pero era también conocida por las agitaciones sociales en contra de la dominación romana.
Judea era la más poblada. En ella se hallaba la capital de Palestina, Jerusalén. Era una tierra pobre y la mayoría de sus habitantes se dedicaban al comercio que se desarrollaba en su capital como centro religioso y político.
Samaría, situada entre las regiones de Galilea y Judea, tenía tierras fértiles y era lugar de paso. En cuanto a sus habitantes, hay que señalar la gran rivalidad que mantenían con el resto de judíos, entre los cuales existía un odio mutuo.

