2º E.S.O.: ACTIVIDADES

3. REFLEJOS DE DIOS


FICHA DE ACTIVIDADES





Nuestro granito de arena

La dignidad es un derecho fundamental del ser humano. Sin embargo, nos llegan noticias de personas que no pueden sentirla porque viven situaciones de pobreza, paro, discriminación, esclavitud laboral y sexual, violencia de género, adicciones (droga, alcohol, ludopatía, consumismo...).

Los cristianos tenemos la obligación de ayudar a los demás; lo dice el segundo mandamiento: «Amar al prójimo como a nosotros mismos» (Mt 22, 39). Aunque los medios de comunicación ponen el acento en las noticias negativas que llegan de la Iglesia, también hay personas, asociaciones o fundaciones dentro de ella que luchan por los derechos humanos y por devolver a los más desfavorecidos el derecho a sentirse iguales a los demás.


  • Investigad asociaciones, fundaciones u ONG que estén vinculadas a la Iglesia católica que trabajan por restituir la dignidad de las personas. Presentadla a la clase.






Maestra y mártir

Victoria Díez nació en Sevilla en 1903. Su familia le inculcó la fe y la importancia de la educación profesional, por lo que se formó en la Escuela de Artes y Oficios y, también, estudió Magisterio. Posteriormente conoció la Institución Teresiana en Sevilla, que tenía como objeto fomentar la innovación dentro de la educación.

Durante esta época nacieron muchas congregaciones religiosas dedicadas a la enseñanza, ya que esta era, y es, un medio para conseguir una sociedad más justa. Victoria encontró en este campo una forma de desarrollar su vocación de dedicarse a los demás.

Aprobó las oposiciones en 1927 y fue destinada a Cheles (Badajoz) y, después, a Hornachuelos (Córdoba). Su labor fue más allá de las clases en sí, dedicándose a organizar la biblioteca, a luchar contra el absentismo, a llevar a los alumnos de excursión y a impartir cursos a mujeres trabajadoras fuera del horario laboral. También colaboró con la parroquia como catequista y fomentó la actividad de los laicos en ella. A pesar de mantenerse neutral en cuestiones políticas, fue víctima de la persecución religiosa que se desencadenó con la Guerra Civil y, junto con 17 hombres, entre ellos el párroco del pueblo, la fusilaron en agosto de 1936.


  • Investiga la huella de Victoria Díez en los pueblos donde trabajó.