miércoles, 31 de diciembre de 2025

JESÚS DE NAZARET: EL PUEBLO DE JESÚS

El gobierno de Palestina

Jesús nació en Belén de Judea siendo Octavio César Augusto emperador de Roma y Herodes rey de Palestina. Esta tierra fue conquistada por Pompeyo el año 63 a. C. pero debido a las peculiaridades de este pueblo, los romanos gobernaban el país a través de reyes o autoridades judías. Herodes el Grande fue uno de estos reyes.

Herodes el Grande (37-4 a. C., años de gobierno) había nacido con grandes dotes para gobernar. Fue educado con toda clase de privaciones y destacó como guerrero. Era alocado, apasionado, duro e indómito. Fue un hombre astuto e inteligente que supo aprovechar cualquier oportunidad para aumentar su poder. Fue un gran guerrero y un gran constructor. Sus hijos heredaron su reino.

  • Arquelao (4 a. C.-6 d. C.) gobernó las regiones de Judea y Samaría. No tuvo mucho éxito durante su mandato. Fue acusado de cruel y brutal por su propia población y fue depuesto por Roma en el 6 d. C. A partir de entonces dichas regiones serán dirigidas por un gobernador romano que, en los días que fue juzgado y condenado Jesucristo, era Poncio Pilato.
  • Filipo (4 a. C.-34 d. C.) gobernó en las regiones de Traconítide e Iturea. Fue un gran constructor, como su padre, y un hombre modesto y pacífico.
  • Antipas (4 a. C.-39 d. C.) ejerció su mandato en las fértiles tierras de Galilea y la región de Perea. Aunque casado con la hija del rey de Idumea, durante los últimos años estuvo dominado por la influencia de otra mujer, Herodías, mujer de su hermano Filipo, de la cual se terminó enamorando, unión que le causó no pocos problemas. En este tiempo apareció Juan el Bautista, al que terminó ejecutándole por denunciar algunos de sus abusos.

Antes de la llegada de los romanos la institución que gobernaba Palestina era el Sanedrín, verdadero parlamento judío, que ejercía un gran control sobre los impuestos e impartía justicia según la ley sagrada (la Torah). El Sanedrín desplegaba su poder sobre todo en lo concerniente a los aspectos religiosos. Tenía poder para dictar y ejecutar sentencias de muerte, aunque en esta época no podían ser aplicadas sin el consentimiento romano. El Sanedrín estaba formado por 71 miembros clasificados en ancianos, saduceos, sacerdotes y fariseos. Era presidido por el sumo sacerdote. Esta institución no se abolió durante el gobierno romano en Palestina, pero sí que se tuvo que replegar a los intereses romanos.

El pueblo judío nunca aceptó el sometimiento de Roma y esperaban el día en que Dios les liberase del yugo romano para ser un pueblo libre. Algunos grupos sociales creían que ese momento llegaría con la venida del Mesías.

Los grupos religiosos

En la sociedad Palestina existía una gran variedad de grupos y clases sociales. Todos ellos muy relacionados e influidos por la religión. Las diferencias se centraban en el modo de entender el cumplimiento de la ley (la Torah) y en practicarla, con repercusiones sociales, religiosas y políticas. Los más destacados son los saduceos, fariseos, zelotas y esenios.

  • Saduceos: era el grupo social que integraba a la clase aristocrática de la sociedad judía, ostentando el poder en el templo de Jerusalén y en el Sanedrín Negaban la resurrección de los muertos y por el contrario creían firmemente en la recompensa inmediata y material en este mundo. La riqueza es una bendición de Dios, es vista como la recompensa de los justos. Tenían más fe en el culto del templo que en la práctica de la Torah, la cual era practicada de forma ritual. 
  • Fariseos: judíos piadosos aferrados a la observancia de la Torah, creían que Dios volvería a dar el poder a su pueblo, el pueblo de Israel, y expulsaría a los extranjeros en el momento que todos los fieles judíos observaran la ley. Se situaban en el grupo social de clase media y son los que más influencia ejercían en el pueblo judío. Creían en la resurrección de los muertos. En los evangelios son recordados numerosas veces por la relación y enfrentamiento que mantuvieron con Jesús de Nazaret a la hora de interpretar y entender la ley. Su puro formalismo les creó una imagen en los evangelios de hipócritas.
  • Zelotes: Creían que el cumplimiento estricto de la ley les daría todas las promesas hechas por Dios a los profetas, entre ellas la libertad. No toleraban ninguna ley que no fuera la Torah. Esta es la razón de que se declarasen enemigos frontales de los romanos y lucharan constantemente contra ellos para expulsarlos de Palestina y verse libres del yugo romano.
  • Esenios: Eran un grupo minoritario en la sociedad judía. La pureza era el principio básico de su vida. Vivían, a veces, retirados de la sociedad en comunidades, como la de Qumram a orillas del mar Muerto. Según sus creencias, Dios sólo podría favorecer a su pueblo cuando los creyentes estuviesen limpios y puros a sus ojos. Esta forma de vida les hacía vivir apartados de la sociedad.

La sociedad de Palestina

El pueblo judío era eminentemente religioso y eso se reflejaba en cada uno de los estratos de la sociedad. Dios ocupaba el centro de sus vidas. La sociedad estaba dividida en clases. 

La clase alta, la aristocracia, estaba formada por un reducido número de ricos, poseedores de grandes propiedades. En ella se sitúan los reyes, Herodes y sus hijos, los saduceos y también algunos fariseos. Este grupo mantenía muy buena relación con los dirigentes del templo de Jerusalén, los sumos sacerdotes, y con el poder romano establecido en Palestina.

En la clase media se integraban todos aquellos propietarios de un pequeño negocio, como los artesanos, panaderos, sastres, pescadores, perfumistas, hospederos, comerciantes, sacerdotes, mesoneros, etc. Todos ellos vivían del trabajo autónomo y su actividad la desarrollaban en la ciudad o en las aldeas. Sus ingresos podían variar notablemente.

La clase social más baja estaba formada por los necesitados, en la que se incluían los mendigos, ladrones, esclavos y diversos enfermos como los leprosos. Algunos de ellos estaban marginados, cuando no abandonados. Los primeros abundaban mucho en Jerusalén y sobrevivían gracias a la generosidad de los peregrinos. Los ladrones y salteadores, a veces organizados en bandas, eran una auténtica amenaza en las ciudades y caminos. El esclavo era propiedad del amo para ser utilizado en lo que fuera menester. Las mujeres recibían un trato parecido a los esclavos, por lo que hay que situarlas en las clases marginadas, junto a los samaritanos.

Las fiestas religiosas

En tiempos de Jesús, las fiestas judías centrales eran las tres de peregrinación: 

Pascua: Celebraba la liberación de Egipto. La Última Cena de Jesús fue una celebración pascual.

Pentecostés: Se celebraba 50 días después de la Pascua, marcando la entrega de la Torá en el Sinaí.

Tabernáculos: Recordaba la vida en tiendas, construyendo cabañas para vivir en ellas. 

Otras Fiestas Importantes eran:

Sábado: El día semanal de descanso y adoración, central en la vida de Jesús.

Rosh Hashaná: El Año Nuevo judío, asociado con la reflexión y la trompeta.

Yom Kipur: El Día del Perdón, un día de ayuno y expiación, donde el Sumo Sacerdote entraba al Lugar Santísimo.

Purim: Conmemoraba la salvación de los judíos en Persia, narrada en el Libro de Ester.

Hanukkah: La Fiesta de las Luces, aunque posterior al período bíblico, ya se celebraba en tiempos de Jesús, conmemorando la rededicación del Templo. 

Jesús participaba activamente en estas festividades, viajando a Jerusalén para ellas, lo que proporcionaba el contexto fundamental para entender sus enseñanzas y milagros.